Orgullo pampeano: Nora Perotti, premiada a nivel nacional por su producción de azafrán en Rancul

Orgullo pampeano: Nora Perotti, premiada a nivel nacional por su producción de azafrán en Rancul

La productora del norte de La Pampa fue galardonada con el Premio Lía Encalada 2026 en la categoría de Economías Regionales. Su historia de esfuerzo, el valor de producir desde las raíces y el desafío de cultivar una de las especias más codiciadas del mundo.

En el vasto mapa productivo de nuestra provincia, las historias de perseverancia y visión de futuro encuentran en el norte provincial un escenario único. Esta vez, el reconocimiento nacional llegó de la mano de Nora Perotti, una productora oriunda de Rancul, quien fue galardonada con el prestigioso Premio Lía Encalada 2026 en la categoría de Economías Regionales.
Lejos de los grandes centros urbanos y apostando al trabajo diario en la tierra que la vio nacer, Nora encarna el espíritu del emprendedor que desafía los pronósticos climáticos y geográficos para dar vida a una producción tan artesanal como valorada.
De la tierra al proyecto comercial: «Apostamos al crecimiento de algo nuevo»

El camino no estuvo exento de escollos. Al referirse a las dificultades del cultivo, Nora explica que «tenemos como principal oponente el clima… necesitamos un invierno frío, un invierno que últimamente, si bien hay partes de invierno frío, tenemos inviernos cálidos y cortos». A esto se suma el desafío interno: «El apostar a algo que vamos conociendo día a día, vamos aprendiendo sobre la marcha y apostamos a eso porque siempre apostamos al crecimiento de algo nuevo para nuestro pueblo, para nuestra provincia».
El proyecto comenzó en el ámbito doméstico y se transformó con el tiempo. Tal como detalla la productora, «primero fue el emprendimiento familiar y luego se convirtió en algo comercial… a los dos años de tener el emprendimiento familiar ya comenzó a ser un emprendimiento comercial». Posteriormente, «cuando nos unimos a Azafrán Mediterráneo, entonces empezó a crecer un poco más rápido».


Puertas abiertas y arraigo: «Todo lo que hacemos está a la vista»

Uno de los pilares fundamentales de este logro es la transparencia y el profundo sentido de pertenencia. La quinta de Rancul está abierta para quienes deseen conocerla: «Todo lo que hacemos está a la vista. Quien quiera puede visitar nuestro lugar; es un lugar sencillo, es una quinta familiar, es la quinta donde me crié, donde pasé mi infancia y mi adolescencia, y tiene la paz que tenía la quinta cuando vivían mis abuelos».
Ese compromiso con el lugar se traduce en una decisión de vida: «Nosotros somos ambos, mi marido y yo, nativos de Rancul. Acá nos quedamos y acá nos quedaremos; apostamos por nuestro pueblo y por nuestra provincia».

 

Una mirada al futuro: «Pisando en lo seguro, pero ir creciendo despacito»

Con el reconocimiento nacional en sus manos, Nora tiene claras las metas para lo que viene. Al proyectar el crecimiento, afirma que «siempre lo imagino con una pisada firme, pisando en lo seguro, pero ir creciendo despacito».
Su historia sintetiza el esfuerzo de las economías regionales y deja un mensaje claro para quienes se inician en el camino del emprendedurismo: «El creer en uno mismo… el poder tropezar y caer también, pero levantarse y seguir», demostrando que con constancia y amor por lo que se hace, los sueños arraigados en el interior productivo se hacen realidad.

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