Comunicación remota: Skype, Zoom, Hangout y ahora Facebook Messenger Rooms

Debido a este encierro y la necesidad humana de estar “en contacto” lo que se viralizó y contagió a velocidad de vértigo fue el interés por usar los canales/herramientas digitales (algunas con muchos años de antigüedad) para poder participar de encuentros con varias personas con todo tipo de propósito.

En 2012 cuando el uso de las redes sociales, sobre todo Facebook, explotó en masividad, quienes nos dedicábamos a enseñar cómo usar esta plataforma (para cuidar la privacidad) y sacar provecho con la Fan Page a las empresas y negocios, llevaba tiempo explicar en qué consistía el concepto de “viralización” a través de la red.

Pasados los años (y entendido el concepto: contagiar interés para que se comparta y unos contagien el interés a otros ) los clientes pedían a las agencias sólo contenidos que se viralizaran. También era difícil explicar que no se podía saber “a priori” si el post o video en cuestión sería viral o no. Esto se podía observar a posteriori y quizá deducir (a veces) qué lo había hecho viral, con qué se lograr “contagiar el interés”.

8 años después nos encontramos confinados en casa por un virus real que se contagia con mucha facilidad que el interés por un contenido en redes, y ha obligado al mundo entero a tomar fuertes medidas de aislamiento que todos estamos padeciendo para no contagiar o contagiarnos por en este caso está en juego la vida.

Y debido a este encierro y la necesidad humana de estar “en contacto” lo que se viralizó y contagió a velocidad de vértigo fue el interés por usar los canales/herramientas digitales (algunas con muchos años de antigüedad) para poder participar de encuentros con varias personas con todo tipo de propósito: mantener reuniones de trabajo remoto, reemplazar almuerzos ejecutivos por sobremesas virtuales con ejecutivos de diferentes empresas, clases sincrónicas para los más chicos con sus maestros, hasta festejos de cumpleaños, y encuentros entre amigos para compartir un rato de lo que sea.

Lo que no sucedió en más de 8 años de Transformación Digital, sucedió en un mes: en menos de 30 días una parte muy importante de la población que no usaba estas herramientas porque no las necesitaba (ni en lo personal, ni en lo profesional) aprendió como instalarlas, crearse cuentas, sumarse a encuentros y muchas funciones más.

En la mayoría de los meetings online a nivel educación (la que era sólo presencial) y encuentros personales, la gente adoptó Zoom. Y como en las tribus, unos enseñaron a otros y empezaron a proliferar los encuentros por este canal.

Por eso no llama la atención la noticia de que Facebook está habilitando entre esta semana y la siguiente los Messenger Rooms que permiten encuentros de hasta 50 personas y sin límite de tiempo (la versión gratuita de Zoom dura 45 min y obliga a reconectarse para volver a empezar).

Las llamadas de Messenger Rooms se pueden iniciar en Facebook desde el feed de noticias, en los grupos o dentro de eventos, y de acuerdo con la red social "pronto se añadirá la posibilidad de iniciar salas desde Instagram Direct, WhatsApp y Portal".

Lo interesante es que se manda el link y cualquier persona que lo reciba se puede unir sin necesidad de descargar ningún software.

Se podrán hacer video llamadas con máxima seguridad (el anfitrión configura la privacidad y puede expulsar gente de la sala si entró alguien no invitado).

Después de 1 mes de encierro (en algunos países más tiempo) parece “una noticia vieja el hablar de las herramientas de comunicación sincrónica digitales”. Hoy es “natural” para la mayoría hacer un Zoom.

Pero traigo el tema, no porque sea novedad, sino porque no tiene nada de natural! Si hiciera una encuesta a 1.000 personas para que respondan cuántas conocían y usaban Zoom en Febrero 2020, podría apostar a que el porcentaje de usuarios tendría menos de dos dígitos.

Fuente: bsbusiness.school/es