El Banco Central bajó las tasas para las pymes del 40 al 35 por ciento



El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso bajar del 40% al 35% la tasa de financiación para las pequeñas y medianas empresas (mipymes) que deben otorgar las entidades financieras para poder acceder a la flexibilización de encajes.

“Esta nueva reducción implica que las mipymes podrán acceder a unas tasas más bajas que las disponibles en la actualidad”, indicó la entidad que preside Miguel Pesce.

“De esta forma, el BCRA profundiza el proceso de mejora de las tasas de financiamiento con el objetivo de estimular la recuperación del crédito, particularmente para las empresas de menor tamaño”, señaló.

La medida, agregó, “se encuadra en los lineamientos de la política monetaria de este Banco Central, teniendo en cuenta que la intermediación crediticia se encuentra en niveles relativos muy bajos, y pretende acompañar la disminución en las tasas de interés de política monetaria de las últimas semanas”.


Desde la entrada en vigencia de la comunicación A 6858, se observó una respuesta favorable de las mipymes a este nuevo crédito a tasa menor que la de mercado, agregó. El Banco Central se embarcó en una estrategia general de reducción de las tasas vigentes el año pasado en casi todos sus instrumentos. La reducción más notoria fue en el caso de las Leliqs, que bajó del 86% en septiembre al 48% actual.

Del lado de la tasa que los bancos les pagan a los ahorristas por un plazo fijo a 30 días, cayó del 59 al 40 por ciento.

En declaraciones radiales, el titular de la autoridad monetaria dijo: “Siempre fuimos optimistas sobre la baja de la inflación”, destacó. En ese sentido, dijo que la estrategia de cortar la inercia inflacionaria es la prioridad del Gobierno y cuestionó a la gestión anterior por no prestarle atención.

De hecho, Pesce ya había anticipado que el índice de enero se ubicaría por debajo del 3 por ciento y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó hoy que fue del 2,3 por ciento, más de un punto porcentual por debajo de los pronósticos de los economistas del sector privado que participan del relevamiento de expectativas del mercado (REM) que elabora el BCRA.

“Prefirió controlar la inercia con valores altos de la tasa de interés. Eso fue ineficaz y terminamos con la inflación más alta de las últimas décadas. Claramente había un problema de inercia inflacionaria que este Gobierno atacó. Por ejemplo con Precios Cuidados, que ya tuvo efectos en enero y seguramente los tenga en febrero también”, subrayó.

Asimismo, consideró que el congelamiento de tarifas por un semestre apunta también en el mismo sentido. “Que no haya movimientos abruptos en el tipo del cambio también es un elemento importante”, añadió.

Por otro lado, Pesce afirmó en esta entrevista que "el tipo de cambio está en el orden de 60 pesos; esos deslizamientos que está teniendo a diario en términos porcentuales muestran que no hay un tipo de cambio congelado. El tipo de cambio es flexible y está administrado por el Banco Central pero tampoco son movimientos cambiarios abruptos o exagerados”.

“No estamos con tipo de cambio fijo. Estamos con tipo de cambio administrado. Hay momentos que se deslizan las subas. Esto es para que no se quede atrás de la inflación”, indicó.

Los analistas siguen de cerca el movimiento del tipo de cambio para ver si el oficial no queda atrasado respecto del resto de las cotizaciones, por el efecto que puede tener la brecha sobre la actividad económica. El atraso cambiario favorece la lucha contra la inflación, pero daña la capacidad exportadora del país.

Fuente Infobae